¿Qué actividades hacer con adolescentes?

Os proponemos disfrutar de un ocio saludable, con estas 8 actividades para adolescentes:

  1. ¿NOS CONOCEMOS?
  2. ¿Y TÚ QUÉ OPINAS?
  3. EL PASADO Y EL FUTURO
  4. RESOLVIENDO DILEMAS
  5. CLUB DE CINE
  6. LEER Y HABLAR
  7. UNAS LETRAS PARA TI
  8. APRENDIENDO DE LA INFORMACIÓN DE LA RED

¿NOS CONOCEMOS?

¿NOS CONOCEMOS?

1. ¿NOS CONOCEMOS?

El hecho de compartir un mismo techo no garantiza que conozcamos bien a las personas con las que convivimos. Esto es particularmente probable cuando los hijos y las hijas alcanzan la adolescencia, puesto que, tal y como comentamos en la introducción del bloque, las relaciones parento-filiares se transforman con respecto a etapas anteriores y es posible que la comunicación entre ellos se resienta o sea menos frecuente, al conceder el adolescente más tiempo y atenciones a encuentros sociales con otras personas de su misma edad.
Esta actividad se fundamenta en el pilar de la comunicación y pretende, desde un punto de vista distendido, que padres, madres e hijos/as hablen sobre cuestiones básicas de la vida diaria (como, por ejemplo, la comida favorita de cada uno), que sean conscientes del conocimiento actual que poseen sobre los demás en este tipo de aspectos, así como que se conozcan más profundamente, a partir del intercambio de esta información personal.
El adolescente está en ocasiones deseoso de que se le pregunte y de hablar sobre sus preferencias, más de lo que las personas adultas podemos imaginar. De hecho, en la mayoría de las ocasiones limitamos las conversaciones con nuestros/as hijos/as adolescentes porque damos por hecho que no querrán participar de un encuentro con sus progenitores. Démosle la oportunidad de comunicarse y de conocerlo/a mejor, siempre podemos llevarnos gratas sorpresas, aunque a priori pensemos que lo sabemos todo acerca de ellos/as.

¿Qué podemos conseguir?
1. Fomentar el conocimiento mutuo entre padres, madres e hijos/as adolescentes en cuestiones relacionadas con gustos y preferencias.
2. Promover la empatía entre los miembros de la familia, haciendo que los progenitores se pongan en el lugar de los/as hijos/as y viceversa, para la mayor comprensión de determinadas cuestiones.
3. Fomentar la comunicación familiar, el debate en grupo, así como habilidades sociales tales como el respeto del turno de palabra o la escucha activa, indispensables para la buena dinámica de las conversaciones en familia.

Materiales y recursos

Para esta actividad no es necesario disponer de un material especial, sino que, de nuevo, unas hojas y bolígrafos serán suficientes. Recomendamos confeccionar unas plantillas estándar para todos que servirán para anotar la información. A continuación, incluimos una ficha de ejemplo para desarrollar la actividad. Pueden utilizar esta misma plantilla o tomarla como base para quitar o poner otras cuestiones que consideren relevantes.

¿Cómo lo hacemos?
Para llevar a cabo esta actividad podemos seguir unos sencillos pasos. En primer lugar, los participantes negociarán el número y tipo de cuestiones por las que se va a preguntar. A continuación, tal y como acabamos de sugerir, elaborarán una ficha donde se recogerán todas las cuestiones planteadas por el grupo. Puesto que el interés de esta actividad es que progenitores e hijos/as adolescentes comprueben hasta qué punto se conocen y fomenten ese conocimiento los unos de los otros, se formularán preguntas sobre gustos y preferencias, así como sobre aspectos de índole más personal (por ejemplo, sobre defectos y virtudes). El cometido es tratar de ponerse en el lugar del otro para emitir respuestas como si fuésemos el cónyuge, el hijo o la hija.

Una vez elaborada la ficha, se realizarán tantas copias como necesitemos. Cada persona tendrá tantas copias como participantes haya en el juego. Seguidamente, cada uno cumplimentará la ficha con sus propias respuestas a las preguntas planteadas. A continuación, se rellenará una ficha por participante tratando de adivinar las respuestas que emitirán los otros.

¿Qué habremos adivinado? ¡Es el momento de poner las respuestas en común, una a una, entre todos los miembros de la familia! Conforme se vayan desvelando las contestaciones, cada cual irá haciendo un círculo en el apartado correspondiente de aciertos y errores. Si les apetece clarificar alguna respuesta o establecer un debate en torno a alguna pregunta (por ejemplo, respecto de las cuestiones 10 a la 15 de la ficha anterior), es recomendable que no lo dejen pasar por alto.

Finalmente, se contabilizarán los aciertos para comprobar el grado de conocimiento mutuo.

¿Qué otras posibilidades tenemos?
Podemos convertir esta actividad en “concurso” si añadimos un premio final para la persona con más aciertos sobre las cuestiones personales de los demás participantes.

O bien dicho premio puede ser para la pareja que acumule más coincidencias. Estas cuestiones relativas al premio y al premiado pueden negociarse entre todos al principio, antes o después de seleccionar las preguntas de la ficha. Una vez finalizada la actividad y contabilizados los aciertos de cada uno de los participantes, éstos, además, se intercambiarán o entregarán los premios que se hayan acordado al comienzo del juego. Nuestra sugerencia en referencia al ganador es que éste tenga el privilegio de elegir la siguiente actividad de ocio conjunto en familia que se va a realizar.

Otra posibilidad que nos ofrece esta actividad es que, aunque en principio esté planteada para compartir información personal entre padres, madres e hijos/as, posteriormente se puede desarrollar con preguntas que no versen sobre cuestiones personales, reformulando el objetivo del juego para ver ahora “qué conocemos” sobre determinados aspectos o temáticas que los participantes elegirán en grupo, como, por ejemplo, música, geografía, deportes o literatura.

¿Qué dificultades podemos encontrar?
La mayor dificultad que se puede plantear durante el desarrollo de la actividad es que algunas preguntas de carácter más íntimo bien no deseen ser contestadas por alguno de los participantes, bien se respondan con una buena dosis de timidez. En el primer caso, respetaremos la opción elegida por la persona en cuestión, aunque también es un buen momento para que, aprovechando la calidez del encuentro familiar, se le muestre apoyo y se le anime a compartir sus respuestas cuando se sienta preparada. En el caso de las personas tímidas, alabaremos su participación por el esfuerzo que ha supuesto enfrentarse al miedo de expresarse ante los demás. Es más probable que surjan este tipo de problemas cuando sea el turno de hablar sobre aspectos como, por ejemplo, la principal virtud o defecto sobre uno/a mismo/a.

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¿Y TÚ QUÉ OPINAS?

¿Y TÚ QUÉ OPINAS?

2. ¿Y TÚ QUÉ OPINAS?

Compartir opiniones personales es una actividad ideal para practicar y fomentar la comunicación familiar. Partiendo de la máxima comunicarse no es sólo hablar, al igual que oír no es lo mismo que escuchar, esta actividad tiene como cometido que padres, madres e hijos/as expresen sus puntos de vista sobre distintos temas que les interesen. Para ello, proponemos en primer lugar algunas claves importantes sobre la comunicación positiva y eficaz que se pretende practicar mediante esta actividad.

La comunicación se define como el proceso a través del cual un emisor trasmite un mensaje a un receptor mediante la utilización de un código. En este proceso entran en juego tanto las palabras específicas que utilizamos, como la comunicación no expresada verbalmente, pero que igualmente está transmitiendo información relevante al receptor. Esto quiere decir que nuestros gestos con el rostro y el resto del cuerpo, nuestro tono de voz, etc. también están trasmitiendo información en paralelo a las palabras que pronunciamos.

En determinadas ocasiones somos conscientes de que no nos comunicamos correctamente, bien porque no utilizamos las palabras adecuadas o hacemos uso de expresiones hirientes, bien porque utilizamos un tono inadecuado o un gesto poco amigable y que trasmite aspectos negativos a la otra persona. Por ello es importante que nos preguntemos ¿qué elementos clave tienen las situaciones de comunicación donde me siento más confortable y me expreso con mayor claridad? Es muy posible que dos elementos relevantes sean los siguientes: la asertividad y la escucha activa.

La asertividad es expresar directamente nuestras opiniones, sentimientos y necesidades sin amenazar a los demás y respetando los derechos de las otras personas. Las personas que se comunican de modo asertivo utilizan expresiones como: pienso que, siento que, ¿qué piensas tú?, ¿qué sientes tú? La escucha activa supone escuchar con atención la totalidad del mensaje del emisor, sin hacer interrupciones, sin adelantar conclusiones, sin realizar otra actividad al mismo tiempo y ofreciendo una retroalimentación a la otra persona que le indique que efectivamente le estamos atendiendo.

Esta actividad no sólo intenta poner en práctica estas dos habilidades de comunicación a través de un procedimiento lúdico que implica el análisis de temáticas de actualidad, sino que además nos ayuda a conocernos mejor entre todos, fomentando vínculos de amistad y confianza entre padres, madres e hijos/as adolescentes.

¿Qué podemos conseguir?
1. Promover el debate entre progenitores e hijos/as sobre temáticas de actualidad.
2. Fomentar, por un lado, la reflexión individual y, por otro, la puesta en común de opiniones personales sobre temas específicos.
3. Poner en práctica la escucha activa y el diálogo asertivo para fomentar la comunicación familiar positiva y empática.
4. Aumentar el conocimiento mutuo entre progenitores e hijos/as al expresar abiertamente sus puntos de vista.
5. Promover el bienestar emocional de los hijos y las hijas adolescentes, su autoestima y percepción de autovalía, al sentirse escuchados y valorados.

Materiales y recursos:

El listado de temas de actualidad sobre los que establecer un debate es infinito. Además, cada familia y cada persona tendrá prioridad por unas temáticas sobre otras, ya sean deportes, política, corazón o naturaleza. Es por esto que recomendamos que sean padres, madres e hijos/as los que seleccionen los materiales y recursos que más les interesen.

Pueden optar por buscar información en alguno de estos medios:

– Periódicos

– Revistas

– Libros

– Documentales

– Otros programas televisivos o de radio

La búsqueda del material, como, por ejemplo, la selección de un documental de entre la programación televisiva semanal, ya puede entenderse como una oportunidad de comunicarse y negociar algo juntos en familia. Con la programación en mano, cada cual

puede comentar cuál es su emisión preferente y las razones por las que cree que esa elección es la mejor para establecer un debate entre todos.

¿Cómo lo hacemos?

Para llevar a cabo esta actividad, en primer lugar, cada participante elegirá un tema de actualidad que le preocupa o por el que manifiesta un especial interés. Es posible que ya tengáis algún tema rondando por el pensamiento que queréis tratar para esta actividad, pero en caso de que no fuera así, os invitamos a ampliar este primer paso buscando una fuente de información que inspire a todos los participantes. Así, tal y como sugerimos en el apartado anterior sobre materiales, se puede comprar un periódico del día, una revista sobre cuestiones de actualidad, o bien seleccionar un documental o un debate de entre la programación televisiva. Cualquier opción es válida como punto de partida para extraer la información que os interese.

Tenemos por tanto varias opciones y nosotros les proponemos un par de ejemplos.

Pongamos por caso que entre todos se consensua comprar un periódico. Conforme lo vais leyendo, cada cual anotará una noticia que le haya llamado la atención y quiera proponer para el debate en familia. Si la elección es un documental televisivo sobre un tema de actualidad, puede verse en familia y al término de este especificar qué aspecto particular del contenido del documental ha suscitado más interés para cada uno de los participantes, y debatirlo a continuación con los demás.

Para facilitar el debate de los temas seleccionados, éstos se pueden anotar en una hoja y, a continuación, entre todos podéis consensuar el orden en que se van a tratar las distintas temáticas. Os proponemos que la persona que se ocupa de abrir el debate tome la palabra para:

  • (1) Hacer un resumen de la temática, argumentación o noticia que ha elegido, y
  • (2) Expresar su opinión personal al respecto. A continuación, es aconsejable establecer un turno de palabra para seguir expresando todos los puntos de vista practicando la asertividad y la escucha activa en el intercambio de las comunicaciones.

¿Qué otras posibilidades tenemos?

Podemos ampliar la actividad ahondando un poco más en los aspectos concretos de la asertividad y la escucha activa. Una vez finalizado el debate de las temáticas propuestas, se pueden considerar las siguientes cuestiones para responder en grupo. Esta puesta en común supone, a su vez, una reflexión final sobre la actividad.

¿Cómo nos hemos expresado?

» ¿Hemos expuesto todos con claridad el tema que queríamos debatir?

» ¿Hemos expresado asertivamente nuestras opiniones?

» ¿Hemos utilizado la escucha activa cuando hablaba otra persona?

» ¿Hemos adquirido nuevos conocimientos sobre los temas debatidos?

» ¿Qué hemos aprendido sobre la comunicación familiar con esta actividad?

También podemos hacer una versión diferente de la actividad si, en lugar de seleccionar temas sociales de actualidad, elegimos temas de interés familiar en el momento presen- te. Es decir “temas de actualidad en nuestra familia” para la puesta en común y el debate conjunto. El procedimiento a seguir sería el mismo, de manera que cada cual elegiría un tema particular y uno a uno se irían debatiendo. Algunos ejemplos serían: la hora de llegada a casa los fines de semana, recoger la cocina después de comer y cenar, las visitas de amigos y familiares a casa, la organización de una fiesta de cumpleaños la semana próxima. Podemos crear así un momento único (por ejemplo, una tarde a la semana o la mañana del sábado) para tratar cuestiones importantes y ‘actuales’ en la familia, donde fomentar el diálogo y la comunicación parento-filial. Incluso podemos ponerle a ese momento un nombre determinado, de manera que todos sepan que cuando llega la tarde, hay un par de horas para el “debate de actualidad” en el salón.

¿Qué dificultades podemos encontrar?

Algunos/as adolescentes están poco actualizados/as o poco interesados/as sobre temáticas sociales. Este hecho que en principio nos puede parecer una dificultad, pue- de transformarse en una oportunidad. Esta actividad puede ser la puerta de entrada para que los y las adolescentes adquieran más información sobre la realidad social que les rodea, una oportunidad para familiarizarse con la prensa escrita, como periódicos, semanales u otras revistas que traten temáticas de actualidad. Igualmente, podemos fomentar en nuestros hijos e hijas el placer de disfrutar de documentales sobre temas que sean de su interés. Además, hoy en día ni siquiera es necesario comprar el periódico en el quiosco o esperar a que en la programación televisiva emitan un documental de nuestro gusto, sino que las nuevas tecnologías como el acceso a internet nos permiten disponer de esta información de manera cómoda y barata, accediendo gratuitamente a los periódicos digitales y a películas de todo tipo. Otra dificultad que nos podemos encontrar es que los temas que unos proponen no sean del agrado o interés de otros. Por ello, y a pesar de que cada participante puede seleccionar una temática particular que le interese, o dentro de un mismo tema, un aspecto concreto a debatir es también muy importante que ese tema sea de interés general para toda la familia.

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EL PASADO Y EL FUTURO

EL PASADO Y EL FUTURO

3. EL PASADO Y EL FUTURO

Las características de nuestra sociedad actual y aquéllas propias del entorno en el que crecieron y se educaron los progenitores cuando eran niños/as y adolescentes, son sin duda muy distintas, y este hecho, puede explicar por qué podemos encontrar actitudes, valores y creencias completamente diferentes entre personas de distintas generaciones. Mediante la realización de esta actividad queremos promover que padres, madres e hijos/as conversen y reflexionen sobre cuestiones del pasado y del futuro que son de interés para unos y otros. Estas conversaciones nos pueden ayudar a la mayor comprensión de ciertos modos de ser y actuar de los distintos miembros de la familia, que probablemente están arraigados a las particularidades de sus contextos inmediatos de socialización. La actividad consiste básicamente en que los hijos y las hijas pregunten abiertamente a sus progenitores por cuestiones relacionadas con su vida adolescente en el pasado y que los progenitores les pregunten a su vez sobre sus ideas en relación a su vida adulta del futuro. Es un formato lúdico de conocer información sobre nuestros familiares que quizá nunca nos atrevimos a preguntar o que es complicado que aparezca en una conversión espontánea. Esta actividad proporciona el espacio necesario para que se formulen esas cuestiones que quizá nos hayamos preguntado varias veces con relación al otro y jamás le trasladamos. Supone al mismo tiempo una oportunidad para la práctica de habilidades de comunicación y de escucha activa. Finalmente, permite que padres, madres e hijos/as se conozcan mejor, comprendan también mejor algunas actitudes y comportamientos actuales de los demás, y se fomenten los vínculos de amistad y confianza entre todos.

¿Qué podemos conseguir?

1. Fomentar el conocimiento mutuo entre progenitores e hijos/as adolescentes mediante la formulación de preguntas sobre la vida pasada y futura.
2. Comparar los estilos de vida de unos y otros en función de la época histórica en la que han crecido y se han educado.
3. Promover la mayor comprensión de determinadas actitudes, valores y comportamientos de los progenitores hacia los hijos y las hijas y viceversa.
4. Practicar la escucha activa y el diálogo empático entre padres, madres e hijos/as adolescentes, fomentando así el vínculo afectivo y la confianza entre los miembros de la familia.

Materiales y recursos:

Los materiales que necesitamos son papel y lápiz, y los recursos básicos para llevar a cabo la actividad son una dosis adecuada de creatividad para formular preguntas a los demás y muchas ganas de saber sobre la vida e intereses de nuestros progenitores o nuestros/as hijos/as. En el apartado siguiente incluimos dos cuadros con ejemplos de preguntas, aunque lo ideal es que cada uno de vosotros formuléis aquellas que os susciten una mayor curiosidad. Los temas para preguntar pueden ser infinitos, desde cuestiones formales hasta otras más atrevidas que pondrán el punto más divertido a este encuentro conjunto para rescatar momentos del pasado de los padres y reflexionar sobre el mundo adulto futuro de los hijos y las hijas.

¿Cómo lo hacemos?

En primer lugar, cada participante elaborará y pondrá por escrito un número de preguntas determinado que consensuarán entre todos al comienzo de la actividad (se recomienda efectuar entre 8-10 preguntas por persona). Las preguntas de los hijos y las hijas irán destinadas a los progenitores y versarán sobre cuestiones relativas a qué hacían ellos cuando eran adolescentes respecto a determinados asuntos que interesen a los hijos y las hijas. Los padres y madres formularán preguntas dirigidas a sus hijos/as sobre qué creen que harán cuando alcancen la adultez en relación con aspectos particulares de interés. Las preguntas se adaptarán a la edad de los hijos y las hijas. Algunos ejemplos de temas son:

  • las notas y el comportamiento en la escuela
  • las salidas nocturnas con sus amistades
  • el respeto hacia las figuras parentales
  • la relación entre los/as hermanos/ as, etc

A continuación, recogemos algunas preguntas de ejemplo que pueden guiar vuestra propia organización de la actividad.

Una vez que todos los participantes tienen sus preguntas redactadas, es importante es- tablecer un turno de palabra para formular las cuestiones a los demás. Recomendamos que se intercalen las preguntas, es decir, que después de una pregunta de progenitores a hijos/as, se formule otra de hijos/as a progenitores, y así sucesivamente. Hay que tener siempre en mente que el objetivo principal de esta actividad es compartir diferentes puntos de vista sobre el pasado y el futuro para fomentar la comprensión y el conocimiento mutuo, por lo que la sinceridad en las respuestas es un aspecto fundamental.

¿Qué otras posibilidades tenemos?

Al inicio de la actividad, pueden negociar entre todos los participantes una serie de ‘normas’ a seguir en el desarrollo de la misma. Por ejemplo, podéis consensuar si se debe contestar a todas las preguntas o si existe un ‘comodín’ para saltarse alguna o dejarla para el final. Finalmente, una posibilidad muy interesante de ampliar la actividad es establecer un debate de cierre, una vez se hayan formulado todas las preguntas. Se trata ahora de que cada uno de los participantes comente dos aspectos básicos, que son los siguientes:

1. Describir cómo se ha sentido al responder a las preguntas formuladas por sus hijos/as o sus progenitores. Por ejemplo. ¿te ha resultado incómodo en algún momento?, ¿o estabas por el contrario a gusto y relajado/a?, ¿qué pregunta ha sido más fácil de responder? ¿y la más difícil o comprometedora?
2. Comentar qué aspectos has aprendido de los demás. Por ejemplo, ¿qué cosas desconocías de los demás que te han llamado la atención? ¿Con qué aspectos disientes y con cuales estás más de acuerdo? ¿Darías algún consejo?

¿Qué dificultades podemos encontrar?

¿Qué dificultades podemos encontrar? La falta de creatividad en la formulación de preguntas o la poca motivación o timidez para responder a las cuestiones planteadas, son algunas de las pequeñas dificultades que nos podemos encontrar. Más allá de estas cosas, siempre y cuando exista un interés por parte de todos de conocer un poco más sobre el pasado de los progenitores y los planteamientos de futuro de los hijos y las hijas, la actividad se desarrollará con normalidad y incluso se puede convertir en una bonita oportunidad para rescatar recuerdos de juventud y compartirlos con los hijos y las hijas.

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RESOLVIENDO DILEMAS

RESOLVIENDO DILEMAS

4. RESOLVIENDO DILEMAS

La vida está repleta de dilemas morales, de situaciones en las que es complicado conocer si existe una única solución correcta, o al menos una solución que no plantee a su vez un problema. La adolescencia es un período del ciclo vital en el que el razonamiento moral ha alcanzado un nivel de desarrollo importante paralelo al desarrollo cognitivo, y puede resultar muy interesante conocer cómo los y las adolescentes interpretan cuestiones de carácter ético para poder entender mejor determinadas conductas, actitudes o valores que defienden.

El objetivo de esta actividad es promover el diálogo en familia sobre cuestiones relacionadas con la moral. Se trata de una actividad idónea para fomentar la educación en valores de manera amena y divertida, mediante la utilización de dilemas morales que conllevan una reflexión profunda sobre las relaciones humanas. Además, invita a la participación activa, a la reflexión y la creatividad desde el primer momento, puesto que todos los integrantes de la familia comienzan haciendo su propia propuesta de una problemática que implica una situación de compromiso moral.

¿Qué podemos conseguir?

1. Promover el diálogo sobre cuestiones de carácter ético, a través de la reflexión y la puesta en común de opiniones sobre dilemas morales hipotéticos o reales.
2. Fomentar la comunicación familiar, el desarrollo de la capacidad crítica, la adquisición y defensa de criterios propios y la configuración y expresión de actitudes sobre determinados temas.
3. Promover el enriquecimiento mutuo y la apertura de miras favoreciendo la mayor flexibilidad de pensamiento.
4. Aumentar el conocimiento sobre los demás, progenitores e hijos/as, para entender mejor determinadas actitudes y conductas.

Materiales y recursos

Proponemos que sean los propios participantes los que elaboren dilemas morales y los pongan por escrito para su posterior lectura y debate en familia, tal y como explicamos en mayor detalle en el apartado siguiente. Por ello, necesitaremos únicamente unos folios y bolígrafos. No obstante, también podemos hacer uso de la herramienta de internet para buscar información que nos ayude a desarrollar esta actividad. Existen publicaciones con recopilaciones de dilemas morales y en la web es posible acceder a alguna de ellas. Esta opción es particularmente útil si disponemos de poco tiempo para realizar la actividad (ya que plantear una situación inventada conlleva mucho más esfuerzo y tiempo) o si andamos flojitos de creatividad en el momento de ponerla en marcha.

¿Cómo lo hacemos?

Tal y como hemos adelantado, en primer lugar, proponemos que cada participante elabore y ponga por escrito una situación hipotética que suponga un dilema desde el punto de vista ético, bien para el protagonista bien para otras personas cercanas o instituciones sociales. Tenemos que esforzarnos en describir muy claramente la situación para no crear confusión en el resto de participantes. No es necesario que la descripción sea muy extensa, es suficiente con que elaboremos un texto de aproximadamente 10-15 líneas. Este texto podemos complementarlo con algunas preguntas que nos ayuden a estimular del debate. A continuación, presentamos un ejemplo que puede guiar vuestras propias propuestas.

Los 50€ de Laura

Laura ha terminado el curso con muy buenas notas y sus padres han decidido premiarle su esfuerzo. Como premio, los padres de Laura le ofrecen 50 € para que pueda comprar una entrada para asistir al concierto de su grupo favorito que tocará el próximo sábado en su localidad. El viernes, Laura sale por la noche con sus amigos y uno de ellos, Marcos, el chico del grupo que más le gusta, le pide dinero prestado para comprar alcohol y marihuana, que van a compartir entre todos. Laura no quiere defraudar a Marcos y le ofrece los 50€, bajo la promesa de que al día siguiente se los devuelva para adquirir la entrada del concierto. Al día siguiente, Marcos no coge el teléfono y Laura no recupera sus 50€. El sábado, los padres de Laura se dan cuenta de que no tienen dinero en el banco y se han quedado sin pañales para su bebé. Deciden hablar con Laura para que les devuel- va los 50 euros y como recompensa le proponen viajar a Londres para asistir al concierto del mismo grupo dos semanas más tarde, un intercambio en el Laura es consciente que sale ganando. Preguntas de reflexión (pueden modificarse y ampliarse):
1.- Cuando los padres pregunten a Laura por el dinero, ¿qué debería ésta contestar y por qué?
2.- ¿Qué puede haberle pasado a Marcos?, ¿debería Laura o sus padres hablar con él?
3.- ¿Cómo puede solucionarse la falta de dinero que tienen en este momento?
4.- ¿Crees que pueden verse afectadas las relaciones padres-hija a partir de este incidente?

A continuación, se puede negociar entre todos el orden en que se van a plantear abier- tamente los distintos dilemas morales elaborados y propuestos por cada uno de los participantes. Ahora se trataría de leer en voz alta el primero de ellos y de responder a las preguntas de reflexión o proponer soluciones al mismo. Es importante establecer un turno de palabra y aprovechar esta oportunidad para practicar, nuevamente, la escucha activa que comentábamos en actividades anteriores. Posteriormente se leerá en voz alta el siguiente dilema moral y se seguirá el mismo procedimiento.

¿Qué otras posibilidades tenemos?

También pueden decidir centrar la actividad y el debate en problemáticas presentes actualmente en la familia que impliquen algún tipo de dilema de carácter ético, o bien en cuestiones morales de la vida diaria que han acontecido recientemente a algún miembro de la familia, como, por ejemplo, cuando vimos el otro día al vecino anciano llegar a casa cargado de bolsas de la compra, pero no le ayudamos porque teníamos prisa por ver nuestro programa favorito de la televisión. Otra opción que tenemos para ampliar el debate es que, una vez finalizado el análisis de todos los dilemas, se puede terminar la actividad comentando en grupo cuestiones relacionadas con cómo se ha llevado a cabo la participación y la comunicación en la familia durante su desarrollo. Os sugerimos algunas preguntas en el siguiente cuadro:

» ¿Se ha llegado a un consenso en la resolución de los dilemas? ¿Por qué crees que sí o que no?

» ¿Quiénes estaban más o menos de acuerdo en los puntos de vista expuestos?

» ¿Has cambiado de opinión alguna vez durante la actividad al escuchar los puntos de vista de otros miembros de tu familia?

» ¿Qué dilema te ha gustado o aportado más y por qué?

» ¿Qué has aprendido durante el desarrollo de esta actividad?

¿Qué dificultades podemos encontrar?

Si ponemos en marcha la imaginación no tiene por qué existir ninguna dificultad relevante para la puesta en marcha de esta actividad. Pero además de la imaginación y la creatividad, también es importante que todos los participantes hagan un “pacto de sinceridad”, especialmente si se opta por debatir cuestiones con implicaciones éticas propias de la familia o acontecimiento recientes de la vida diaria de los participantes. De otro modo, no tendría sentido preparar esta actividad para pasar un rato en familia. También es importante destacar que esta actividad no se trata de un examen y que, por tanto, no existen a priori respuestas correctas o incorrectas a los dilemas, sino que cada cual aportará su propia visión y perspectiva particular. La perspectiva de cada participante podrá entenderse como más o menos aceptable por el resto de los participantes, sin que podamos saber quién lleva la razón, en caso de tenerla alguien. Es por este motivo, que este encuentro familiar ha de entenderse como una oportunidad para conocer los puntos de vista de padres, madres e hijos/as frente a determinadas cuestiones y profundizar así en la mejor comprensión de las actitudes y comportamiento de los miembros de la familia.

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CLUB DE CINE

CLUB DE CINE

5. CLUB DE CINE

¡Ver las mismas películas en familia puede suponer una excelente oportunidad para expresar valores propios y compartidos, reafirmarse o cuestionarse maneras de vivir, explorar los puntos de vista y preferencias de los demás y, en suma, conocerse y socializarse mutuamente. Las películas, aunque sean una ficción, se construyen a partir de realidades de la vida social y constituyen un medio privilegiado para mostrar la riqueza humana. Por tanto, son un instrumento excelente para reflexionar y hablar sobre una amplísima variedad de temas vitales. Además, ver cine es una de las prácticas de ocio preferidas de los y las jóvenes, por encima incluso de las personas adultas. Y no es menos importante señalar que actualmente ver cine está al alcance de todas las personas gracias a las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías y las plataformas de streaming: esta actividad se puede realizar fácilmente en casa si bien no negaremos que ver cine en una sala pública sigue teniendo “una magia especial”.

¿Qué podemos conseguir?

1. Crear un espacio compartido de disfrute durante el visionado de la película.
2. Facilitar el conocimiento mutuo, comunicando gustos e impresiones, reafirmando o cambiando ideas.
3. Reflexionar y construir valores comunes a partir de la temática de la película y la toma de posiciones en la misma.
4. Comunicar y compartir la vivencia de temas difíciles en uno/a mismo/a o en los demás a través de la identificación con la vida de los personajes.

Materiales y recursos:

A continuación, ofrecemos una lista de películas junto a un pequeño comentario de cada una de ellas donde se adelantan algunos posibles temas que comentar. Cada una de ellas trata una cuestión clave por la que han sido seleccionadas. No se trata ni de “grandes” ni de “pequeñas” películas sino de un breve listado que creemos ofrece una variedad de temas y en un estilo susceptible de ser de interés para los hijos y las hijas en esta etapa del ciclo vital y de agradar también a todos los miembros de la familia. Sin embargo, como en gustos no hay nada escrito, animamos a que esta lista se amplíe con otras películas que elijáis en familia, ya que todas las películas pueden ofrecer un excelente punto de partida para cumplir con los objetivos de la actividad.

  • Wonder (Stephen Chbosky, 2017)
    La película, basada en el libro con el mismo nombre, cuenta la historia de un niño de 10 años nacido con una malformación congénita que afecta al desarrollo facial. Las numerosas intervenciones quirúrgicas a las que se ha tenido que someter lo han mantenido lejos del colegio, hasta que a los 10 años llega el momento de integrarse en la sociedad. Esta película transmite un potente mensaje acerca del respeto hacia los demás, el bullying y la aceptación de las diferencias.
  • Green Book (Peter Farrelly, 2018)
    Esta película muestra la cara más normalizada y silenciosa del racismo en los años 60 en Estados Unidos. Por desgracia, el tema que trata la película es atemporal, y brinda la oportunidad de tratar en familia el tema de la discriminación por raza, género, orientación sexual, etc.
  • Girl (Lukas Dhont, 2018)
    Una película que muestra la historia de una chica transgénero de 15 años, que sueña con convertirse en bailarina, pero deberá enfrentarse al tratamiento hormonal, luchar con su necesidad de verse como chica y cierto acoso de sus compañeras de escuela. Esta película exterioriza una de las muchas dificultades a nivel social a las que se enfrenta el colectivo LGTBI haciendo reflexionar sobre la importancia de educar desde el respeto. Dialogar de forma natural con nuestros hijos e hijas sobre este tema es fundamental para que se sientan apoyados u ofrezcan apoyo a quien lo necesite.
  • Un monstruo viene a verme (Juan Antonio Bayona, 2016)
    Una película que muestra la complejidad de enfrentarse a una dura realidad como es la enfermedad de un ser querido, así como la aceptación de una situación tan complicada. De manera secundaria, la película también aborda el tema del acoso escolar. Permite comprender que por muy difícil que sea una situación, debemos hacerle frente, aunque suponga pasar por diferentes fases y emociones.
  • La Ola (Dennis Gansel, 2008)
    Basada en la experiencia real de un profesor de instituto, esta película permite conocer el impacto de la influencia social y cómo las normas y la autoridad pueden modificar nuestro comportamiento hasta límites insospechados. La temática que se aborda es sobre la influencia social ayuda a comprender la necesidad de los jóvenes de pertenencia a un grupo.
  • Love Actually (Richard Curtis, 2003)
    Una película en formato actual sobre las relaciones de pareja. Se construye a partir de varias historias donde los personajes, que se encuentran en diferentes momentos clave de la vida, se enamoran y desenamoran de una manera desenfadada y carente de drama. Todos los personajes necesitan reflexionar sobre lo que les está ocurriendo, ser sinceros y hacer algo para continuar con sus vidas, aunque implique asumir algún riesgo. Esta película permite hablar de la multiplicidad de formas que puede adoptar el amor, la valentía de conocerse a sí mismo y de ser consecuente con lo que se siente, aunque cada persona lo transmita de una forma diferente.
  • Juno (Jason Reitman, 2007)
    Una película sobre la vivencia de un embarazo en la adolescencia. La protagonista se queda embarazada de un amigo y toma decisiones, encuentra apoyos y busca, incluso con humor, la mejor solución posible y sin dramatizar, a una situación temida para una chica adolescente. Esta película puede permitir hablar y valorar de una manera desenfadada las actitudes que toman cada uno de los personajes.
  • La princesa Mononoke (Hayao Miyazaki, 1997)
    Una película de animación sobre la relación entre los seres humanos y la naturaleza. Coloca al que la ve en el centro mismo de la lucha del ser humano por dominar el medio en el que vive y de las consecuencias catastróficas que tiene perder el respeto por la naturaleza. Los dos personajes protagonistas muestran diferentes posturas y formas de afrontar la situación de conflicto que viven.
  • El Bola (Achero Mañas, 2000)
    Una película realista sobre el maltrato y el dolor infantil. El protagonista vive una situación de violencia en silencio hasta que entabla amistad con otro chico que le ayudará a ver otra forma de vivir en familia. Es una película que provoca sentimientos de rabia, miedo, angustia y desazón que pueden ser compartidos.
  • Cobardes (José Corbacho, 2008)
    Una película que refleja una situación de acoso en la escuela. El bullying es tratado desde el círculo de la violencia, donde se puede ser víctima pero también verdugo. Los diferentes personajes muestran distintas formas de posicionarse ante el problema. La película ofrece un marco de discusión sobre la contribución del silencio y la falta de comunicación en el mantenimiento de una situación de violencia.
  • Te doy mis ojos (Icíar Bollaín, 2003)
    Una película sobre un problema complejo como es la violencia en la pareja. La película trata este tema en profundidad porque presenta todos los puntos de vista y permite, de algún modo, entender lo que pasa por la mente del hombre, de la mujer, e incluso del hijo pequeño. Permite hablar sobre lo que implica tratarse bien o mal en las relaciones de pareja, acercarlo a nuestras propias relaciones y posicionarse acerca de la violencia.
  • Ciudad de Dios (Fernando Meirelle y Kátia Lund, 2002)
    Es una película sobre violencia social con una dimensión local, las favelas de Río de Janeiro, y global, la desigualdad en el mundo. Se basa en hechos reales y cuenta la historia de cómo se desarrolla el crimen organizado cuando la pobreza es extrema y se lucha por sobrevivir cada día. Con esta película podemos abrir la discusión a realidades que se viven en otros lugares del mundo.
  • Penélope (Mark Palansky, 2006)
    Es una comedia romántica sobre la amistad y la importancia de la autoaceptación de la protagonista, quien tarda en descubrir que, a pesar de su gran defecto físico, también tiene muchas virtudes y puede encontrar el amor. Ofrece una buena oportunidad para hablar en familia sobre los complejos que cada uno encierra y para reflexionar acerca de la importancia de aceptarse a sí mismo con defectos y cualidades para ser feliz y poder compartir esta felicidad con los demás.

¿Cómo lo hacemos? ¿Qué otras posibilidades tenemos?

Esta actividad tiene un desarrollo muy sencillo, se trata simplemente de ver una película seleccionada y de comentarla entre todos los miembros de la familia. Sin embargo, es una actividad muy enriquecedora y flexible y que puede adoptar diferentes variantes. A continuación, señalaremos algunas de ellas:
1. Podemos elegir ver la película al modo clásico en una sala de cine. Esta opción implicará estar informados de la cartelera de estreno o de ciclos de cine, lo que puede convertirse también en una actividad compartida. Por ejemplo, puede nombrarse de forma rotativa a un miembro de la familia como responsable de conocer y colocar dicha información en un lugar visible para todos.
2. Otra variante puede consistir en organizar entre todos los miembros de la familia un ciclo seleccionando cada uno una película de interés personal y concertando el visionado para, por ejemplo, un día concreto de la semana a lo largo de un mes.
3. También puede invitarse a miembros de la familia extensa (abuelos/as, tíos/as, primos/as, etc.) o amistades de la familia.
4. Finalmente, puede ser de sumo interés organizar alguna sesión de cine en casa con las amistades de los hijos y las hijas. Lo más relevante es que la actividad no se quede en un simple “visionado compartido” sino que se comenten e intercambien impresiones.

¿Qué dificultades podemos encontrar?

¿Qué dificultades podemos encontrar? Para el desarrollo de esta actividad se pueden encontrar algunas dificultades. En primer lugar, es importante considerar que no es obligatorio “ver películas juntos” y pueden adaptarse a las distintas circunstancias de la familia. Así, si por ejemplo no se encuentra el momento para ver juntos la película, ésta puede verse por separado y, posteriormente, comentarla en una comida familiar. También, nos podemos encontrar con una falta de motivación en hijos e hijas. Para superar esta situación sólo hace falta recordar que las personas somos pasivas sobre todo cuando no participamos en lo que ocurre en nuestras vidas. Así, si las películas o parte de ellas las elijen nuestros/as hijos/as podremos ver incrementado su interés.

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LEER Y HABLAR

LEER Y HABLAR

6. LEER Y HABLAR

La lectura es una actividad de ocio individual practicada con cierta regularidad por los chicos y chicas adolescentes. Contrariamente al tópico de que los adolescentes no leen, ellos y ellas leen más o menos lo que lee la sociedad en general e incluso un poco más, y les proporciona entretenimiento y distracción. Además, la lectura no sólo proporciona información, sino que tiene un carácter formativo o educativo, creando hábitos de reflexión, análisis y concentración.

Esta actividad, a pesar de definirse como individual, puede convertirse en compartida en el momento en que dos personas han leído el mismo libro y comentan lo que ha supuesto su lectura para ellos. La lectura compartida incrementa el valor comunicativo del libro, no sólo en cuanto al contenido de la información de la lectura, sino en cuanto a que se profundiza en la relación entre las personas que lo comparten (conocimiento mutuo de ideas, gustos, reflexiones…). Muchas veces se encuentra en la lectura respuesta a grandes interrogantes y modelos para afrontar situaciones difíciles que se viven a lo largo de la vida y en especial en esta etapa de la adolescencia.

¿Qué podemos conseguir?

1. Ayudar a los y las adolescentes en un momento vital caracterizado por la desorientación, creación de identidad y toma de decisiones.
2. Aumentar la confianza y ser una fuente de apoyo en el crecimiento personal de hijos e hijas.
3. Facilitar la reflexión personal y el conocimiento de uno mismo.
4. Crear un espacio compartido de diálogo y reflexión para aspectos más introspectivos de cada uno.

Materiales y recursos

La lista de libros que se recomienda no es exhaustiva ni cerrada, por lo que de nuevo les animamos a hacer sus propias aportaciones. Sin embargo, ofrecemos esta selección porque consideramos que la característica de estos libros es que son textos que, además de ser susceptibles de provocar un disfrute en sí mismos, pueden constituir un apoyo para identificar sentimientos y afrontar situaciones asociadas a la etapa de la adolescencia como pueden ser la inseguridad o la pasividad ante la propia situación vital. Su amena lectura basada en historias metafóricas puede facilitar la introspección y la creación de la identidad y constituir un respiro y una motivación para seguir avanzando.

  • El cofre de Nadie (Chiki Fabregat, 2021)

    Narra la historia de Nadia, una adolescente que vive sola con su padre, desde que fue adoptada en Kenia por éste cuando trabajaba como médico allí. Lo único que conserva de su país es una caja de tela y alambre con varias cosas muy rudimentarias. Sin embargo, todo lo que Nadia daba por seguro de su vida comienza a cambiar cuando su padre comienza a salir con Rut, quien tiene una hija de su edad. Sin embargo, Nadia no cree tener demasiado en común y a medida que van conociéndose mejor nuevas dudas y secretos sobre su adopción saldrán a la luz, y el pasado se hará presente para hostigarla con la misma pregunta de siempre: ¿Quién es Nadia en realidad?

    La protagonista de esta historia es el reflejo de muchos niños y niñas, de progenitores divorciados o que por diferentes causas se han criado únicamente con uno de sus pro- genitores, que sienten que todo se desmorona cuando una tercera persona empieza a aparecer por casa, y si además esa tercera persona trae a alguien más con ella, todo cambia. Además, el libro también traza una trama muy bien hilada que habla de la amistad, del respeto de la diversidad cultural, y de la búsqueda de la identidad personal.

  • La rebelión del tigre (Kate Dicamillo, 2021)

    El protagonista de la historia, un chico, Rob, de 12 años al que le gusta a caminar sin rumbo fijo a través del bosque antes de ir a la escuela, se encuentra de repente con un imponente tigre encerrado en una jaula. Sin embargo, no es lo única sorpresa de ese día. También conoce a una chica que acaba de llegar a la escuela, y que muestra sus sentimientos con la misma facilidad con la que Rob se esfuerza en ocultarlos. Ambos tendrán que debatir qué hacer con el tigre y será través de ese diálogo como descubran sus diferencias y semejanzas hasta aprender a confiar el uno en el otro. Este libro resulta una lectura ideal para gestionar las emociones, reflexionar sobre valores como la amistad o la empatía y comprobar cómo los recuerdos, la valentía y los tigres no pueden ser encerrados para siempre. Este libro enseña a los y las adolescentes a exteriorizar sus sentimientos y no esconderlos, y a que siempre pueden encontrar a alguien en quien apoyarse.

  • La chica pájaro (Sandy Stark-McGinnis, 2020)

    El libro narra la historia de December, una niña a punto de abandonar la niñez que sueña con convertirse en pájaro. Fue abandonada por su madre cuando apenas era un bebé y desde entonces ha estado yendo de casa en casa de acogida tratando de no encariñarse demasiado porque ella sabe que su destino es echar a volar. La historia de December trata con sensibilidad un tema delicado y complejo en los jóvenes, el paso de la infancia a la adolescencia, en el cual la transformación física, la formación de la personalidad y la búsqueda de la propia identidad provocan inquietudes. La protagonista muestra como este transito vital puede ser más duro aún si no tiene una familia que te apoye y te guíe.

  • El diario violeta de Carlota (Gemma Lienas, 2019)

    La historia comienza cuando Carlota, por su 14 cumpleaños, recibe como regalo de su abuela un diario en el que anotar todas las injusticias relacionadas con el feminismo. En este libro se tocan temas como la ablación, la obligación de estar siempre perfecta, la desigualdad en el trabajo, la esclavitud por ser mujer, la televisión, el lenguaje, los clichés (los niños no juegan con muñecas, las niñas van de rosa, los hombre no lloran, las mujeres se ponen histéricas…), la sexualidad, la maternidad, la libertad de elegir (eso incluye opciones que algunas mujeres consideran machismo, como prepararle una copa al marido porque te apetece), la violencia física y la violencia psicológica, la invisibilidad de las mujeres en los oficios (desde deportes a cualquier otro, sólo hay que echar un vistazo al pasado), entre otros. El diario violeta de Carlota es una especie de guía para hacernos ver que las situaciones que parecen incuestionables resultan injustas y discriminatorias y reflexionar sobre la situación de la mujer en el mundo actual.

  • Esencial (Andrea Compton y Javier Ruescas, 2019)

    Tres amigas resultan seleccionadas para entrar en una agencia de influencers que promete sacar lo mejor de todos aquellos que participan, lo que les permitirá conseguir miles de seguidores de su nuevo yo. Sin embargo, todos los cambios a los que deberán someterse no les convence demasiado. Esta novela gráfica es un reflejo de las redes sociales (e incluso vida real) dada la importancia que se le da al físico y a cumplir ciertos cánones. De alguna manera es una crítica a aquellas personas que suben fotos y vídeos simulando tener una vida perfecta, aunque la realidad sea bien distinta. Al fin y al cabo, las redes sociales solo muestran una cara de una persona que puede diferir bastante de la vida real. Esta historia ayuda a tratar un tema muy presente en cualquier adolescente: no hay que dejarse llevar por las apariencias de las redes sociales. A la vez, esta novela gráfica abor- da otras problemáticas como el bullying o la gordofobia.

  • El caballero de la armadura oxidada (Robert Fisher, 1998)

    El protagonista, un caballero reconocido, no consigue comprender y valorar el sentido de su propia existencia, descuidándose a sí mismo y a las personas que lo rodean. Poco a poco, su armadura se ha oxidado hasta el punto de no poder quitársela, lo que supone un gran impedimento para relacionarse con los demás. Prisionero de sí mismo, inicia un viaje en el que a través de diversos personajes y aventuras va eligiendo su camino, conociéndose a sí mismo y liberándose de la armadura que tanto le ha hecho sufrir.

  • La princesa que creía en los cuentos de hadas (Marcia Grad, 1998)

    Narra la historia de una princesa a la que le esperaba una vida repleta de felicidad, belleza y perfección. Conforme crece la vida le trae experiencias inesperadas que le desconciertan y generan tristeza, frustración y angustia. Es por ello que decide bajo el consejo de un sabio búho, iniciar un viaje para saber qué es la felicidad y el amor. En ambos libros se pueden encontrar herramientas que ayuden a nuestros hijos e hijas a conocerse a ellos mismos, favorecer el crecimiento e identidad personal, la búsqueda de valores, aumentar la autoestima, resolver conflictos o enfrentarse a lo que temen. Además, resulta fácil la identificación con los personajes de caballero y princesa en función del género, aunque por su contenido el primer libro puede ser útil tanto para chicos como para chicas.

  • La buena suerte: claves de la prosperidad (Alex Rovira y Fernando Trías, 2004)

    Una bonita fábula con un mago y dos caballeros como protagonistas, mediante la cual se desvelan las claves de la Buena Suerte y la prosperidad para la vida. En ella se establece la diferencia entre la suerte, un hecho puntual que pasa en un momento del tiempo y del espacio concreto, y que depende del azar, y la buena suerte que supone crear las circunstancias, las condiciones para que aquello que queremos se nos presente como una realidad. La suerte es efímera, pero la buena suerte, dado que es algo creado por nosotros, puede durar para siempre. El mensaje final que ofrece el libro permite abrir momentos de reflexión en casa: qué podemos hacer para mejorar nuestro futuro, qué necesitan los hijos y las hijas y en qué les podemos ayudar para que tengan buena suerte, para que de manera activa pongan los “cimientos” de una vida satisfactoria, etc.

  • La elegancia del erizo (Muriel Barbery, 2007)

    El argumento de la novela gira en torno a la vida en el número 7 de la calle Grenelle, un inmueble burgués de París en el cual nada es lo que parece. Dos de sus habitantes, protagonistas de la historia, esconden un secreto. Renée, la portera, lleva mucho tiempo fingiendo ser una mujer común. Paloma tiene doce años y oculta una inteligencia extraordinaria, aunque pocas ganas de vivir. Ambas llevan una vida solitaria mientras se esfuerzan por sobrevivir y vencer la desesperanza, pero juntas inventarán un mundo mejor revalorizando la amistad, el amor y el arte. La soledad y la incomprensión suelen ser sentimientos comunes en la adolescencia, la novela proporciona una base para poder hablar de cómo se sienten los y las adolescen- tes desde una mirada optimista y esperanzadora.

¿Cómo lo hacemos?

Esta actividad tiene un desarrollo muy sencillo: se trata de leer los libros recomendados y reflexionar para decidir si alguno de ellos podría ser importante para alguno de nuestros hijos e hijas. En caso afirmativo, se buscaría el momento para ofrecerlo como un regalo especial expresando nuestro de deseo de compartir posteriormente aquellas ideas que hayan surgido de su lectura. Algunas preguntas clave que podrían orientar el comentario podrían ser: «¿Por qué creo que me lo han regalado en este momento?» «¿Me he visto reconocido en el protagonista o en la situación? ¿en qué?»  «¿Para qué me ha servido la lectura de este libro? ¿Qué he aprendido?» «¿Tengo ganas de hacer algo diferente tras su lectura?»

¿Qué otras posibilidades tenemos?

La propuesta de la lectura se puede hacer a través de un regalo que incluya objetos que tengan relación con la lectura, como si de un rompecabezas se tratase. Por ejemplo, acompañar el regalo del libro con una vela, como símbolo de luz que ilumina el camino de nuestra vida, o de un espejo, para aprender a conocerse a uno mismo mejor, o una planta, como símbolo de crecimiento, o de un diario, que simbolice que cada uno elije la historia que escribe de su propia vida.

Por otra parte, esta es una actividad que puede organizarse en el sentido inverso. Podemos preguntar a nuestros/as hijos/as qué lectura tienen entre manos o animarles a que nos regalen o recomienden algún libro que les ha gustado. Leer cosas que leen los y las adolescentes nos puede ayudar a conocerlos mejor y a compartir la experiencia de la lectura y a transmitirles interés por sus preferencias.

¿Qué dificultades podemos encontrar?

De nuevo, podemos encontrarnos con una falta de motivación de los hijos y las hijas para leer, precisamente, los libros que se recomiendan, pero esto no tiene por qué implicar desistir de intentarlo. A veces, nos regalan un libro y tardamos unos meses o, incluso algún año, en cogerlo de la estantería y leerlo. La mayor parte de las veces llegamos a la conclusión de que era justo ese el momento para su lectura, por eso es importante consensuar el momento de hacer este tipo de regalo. Por otra parte, la importancia de esta actividad tiene que ver con compartir y comunicar a nuestros hijos e hijas que nos hemos acordado de ellos porque atraviesan un momento de crecimiento personal intenso, de duda y cargado de decisiones que tomar y que estamos allí para lo que necesiten.

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UNAS LETRAS PARA TI

UNAS LETRAS PARA TI

7. UNAS LETRAS PARA TI

La palabra escrita ha probado ser un excelente instrumento comunicativo. Escribir un mensaje (whatsApp, e-mail, carta, telegram…) puede ser un medio para acercarnos a nuestros/as hijos/as y comunicar algo que está siendo difícil de transmitir, bien porque no se quiere escuchar o porque no se llega a ningún acuerdo o se arrastran discusiones en torno a dicho tema y uno termina transmitiendo lo contrario a lo que quería. A lo escrito no se lo lleva el viento y por eso es más difícil de ignorar o malinterpretar.

Muchas veces resulta complicado transmitir lo que sentimos (alegría, orgullo, tristeza, frustración, enfado…) y las oportunidades para hacerlo son escasas o no se hacen de la manera más adecuada. Podemos reflexionar sobre la cantidad de veces que nos enfadamos no tanto por el contenido de lo que decimos sino por la manera en cómo lo hacemos. Es por esto que escribir lo que nos pasa, lo que sentimos, nuestro acuerdo o desacuerdo con una situación, puede ser francamente útil en determinados momentos.

En el caso de escribir una carta se facilita la reflexión de lo que queremos transmitir y se clarifican nuestras ideas y sentimientos. También nos permiten tratar cualquier tema desde el respeto, nos ayudan a transmitir mensajes emocionales y a fortalecer los vínculos afectivos. A nuestros hijos e hijas, les llega un mensaje claro, que pueden leer o releer cuando necesiten, de que queremos acercarnos a ellos/as y sabrán reconocer el esfuerzo. Recibir una carta es algo especial y denota un esfuerzo e interés, además de ser muy personal.

¿Qué podemos conseguir?

1. Desarrollar la habilidad de la comunicación escrita expresiva.
2. Abrir un canal de comunicación eficaz y respetuoso cuando hacerlo verbalmente está siendo difícil.
3. Comunicar sentimientos, reflexiones, propuestas o soluciones.
4. Facilitar la reflexión tanto de progenitores como de hijos e hijas acerca de algo que está ocurriendo y que afecta a las relaciones familiares.
5. Promover un cambio ante una situación que no es satisfactoria.

Materiales y recursos

A continuación, se ofrece un listado de temas que puede ser útil para desarrollar esta actividad y un esquema básico de los apartados y contenidos que deben tener estas cartas para que sean efectivas. Una carta de estas características puede estar indicada para una gran diversidad de temas:

» … hace tiempo que no mostramos afecto a nuestro/a hijo/a por falta de tiempo o exceso de obligaciones.
» … queremos reconocer cambios positivos en él/ella.
» … queremos agradecer un gesto o actitud que nos ha gustado.
» … queremos pedir colaboración o perdón.
» … queremos recriminar algunas actitudes o conductas que no nos gustan.
» … nos hemos enfadado por algo.
» … queremos negociar un tema en el que no hay acuerdo.
» … queremos ofrecer nuestro apoyo porque sabemos que está pasando por una crisis.

En definitiva, es útil para cualquier tema que afecte a la dinámica familiar y tratarlo su- ponga un acercamiento entre sus miembros.

Respecto al esquema de la carta, pasamos a ofrecer unas ideas básicas que pueden servir de ayuda:

1. Saludo: Hola, Querido/a, Hijo/a…

2. Motivo de escribir la carta

» Hace tiempo que intento hablar contigo…
» Últimamente parece que no nos entendemos…
»El otro día estuve pensando… y por eso he decidido escribirte unas líneas…

3. Contenido del mensaje

» Parece que últimamente no estamos de acuerdo en la manera de convivir en casa… tu quieres… pero entiende que…
» Tengo la impresión que desde la discusión del otro día ambos tenemos algo guardado dentro difícil de sacar… creo que no fuiste justo al decirme… aunque sé que lo decías enfadado/a.…, yo tampoco diciendo… y te pido perdón por….
» No me gustó lo que ocurrió el otro día… creo que tu comportamiento fue inadmisible… me hizo sentir… aunque tienes razón cuando dices…
» Hace días que le doy vueltas a tus quejas sobre cómo te tratamos… estoy de acuerdo contigo en.… pero tener esos privilegios requieren de esfuerzo por tu parte en… y ganarse la confianza demostrándonos que…
» Últimamente estoy recordando tiempos pasados con tu padre/madre… te acuerdas cuando eras pequeño/a y… ahora eres notablemente mayor y sin dar- nos cuenta eres todo/a un/a muchachito/a… y estamos muy orgullosos de… y queríamos agradecerte….

4. Valoración positiva

» Creo que te estás esforzando en… (hacer tus deberes, las tareas de la casa asignadas…)
» Eres… (un buen hermano/a o amigo/a, la alegría de la casa…)
» Disfrutas… (haciendo cosas por los demás, ayudando a la familia…)
» Te estás convirtiendo en una persona… (responsable, madura, sincera,…)
» Has mejorado en… (el tono de tus contestaciones, tu participación en casa, tu responsabilidad…)

5. Propuesta

» Me gustaría que buscásemos un hueco para hablar tranquilamente y llegar a un acuerdo sobre…
» Me gustaría conocer qué opinas tú…
» Cuenta conmigo para cualquier cuestión, estoy a tu disposición…
» Me gustaría que hiciésemos más cosas juntos/as, recuerdo que te encantaban los helados así que cuando quieras te invito a uno y hablamos…
» Creo que deberíamos comprometernos a hablar más de lo que nos pasa para comprendernos mejor…

6. Expresión de afecto

» Recuerda que te quiero mucho…
» Me encantaría darte un fuerte abrazo…

7. Despedida

» Hasta mañana…
» Hasta la próxima…

¿Cómo lo hacemos?

El desarrollo de esta actividad consiste en escribir a un miembro de la familia, bien sea conjuntamente con otro(s) miembro(s) o individualmente, al que se quiere transmitir algo. La carta resultante puede dejarse en el cuarto de la persona a la que va dirigida en un lugar en el que la vaya a encontrar, encima de la cama o debajo de la almohada, por ejemplo. Ya sólo nos quedará esperar el resultado.

¿Qué otras posibilidades tenemos?

Esta actividad no sólo es muy personal sino que debe adaptarse al estilo de cada familia y aspecto a tratar. Desde luego que consideramos que las cartas en formato tradicional tienen un “algo especial”, pero quizás actualmente son reliquias. Por eso también os proponemos que innovéis con nuevas tecnologías y abráis nuevas vías de comunicación con vuestros hijos a través del e-mail, whatsApp, o de un vídeo digital. También, aunque aquí se haya descrito un uso muy concreto de las cartas, éstas continúan siendo útiles en su uso tradicional y con el tiempo adquieren un gran valor como recuerdo, además de tener el “sello” personalizado de la letra de cada uno. Por ello os invitamos a que las utilicéis también como medio de comunicación cuando no estéis juntos, alguien de la familia se vaya de viaje y queráis contaros lo que ocurre en ese tiempo de separación. Las cartas también se pueden acompañar de algún tipo de regalo simbólico: una planta, una vela, un diario en blanco…, al igual que propusimos en la actividad “Leer y hablar” como complemento de regalo de un libro. También podemos pedir que nos escriban una carta cuando observamos un bloqueo en la comunicación o que nos respondan por escrito a nuestra carta. Estas “llamadas de atención”, si las hacemos de un modo cariñoso y respetuoso, pueden ayudar a retomar el contacto con la persona con la que queremos comunicarnos.

¿Qué dificultades vamos a encontrar?

¿Qué dificultades podemos encontrar? Como puede observarse, ésta es una actividad que implica un grado elevado de sinceridad y reflexión, ya que supone abrir nuestro corazón y expresar sentimientos. Además, desde la sinceridad de su contenido, se ofrece la posibilidad de dar y recibir una verdadera comunicación sin barreras ni defensas. Creemos que es una actividad difícil, que requiere esfuerzo y ejercicio, pero puede suponer un reto y, si se hace con motivación y honestidad, se pueden obtener resultados importantes.

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APRENDIENDO DE LA INFORMACIÓN DE LA RED

APRENDIENDO DE LA INFORMACIÓN DE LA RED

8. APRENDIENDO DE LA INFORMACIÓN DE LA RED

Los dispositivos electrónicos e Internet son distintos recursos para compartir tiempo en familia y también una oportunidad para aprender. Antes de la llegada de las nuevas tecnologías a nuestras vidas, los libros y las enciclopedias eran las herramientas de referencia que se utilizaban para consultar cualquier información, especialmente para la elaboración de trabajos de clase. Sin embargo, con la inmersión de Internet y las nuevas tecnologías en nuestro día a día, los y las adolescentes acceden a un universo de contenidos y datos en el que tienen que aprender a desenvolverse para buscar, seleccionar y recopilar la información de manera adecuada y eficaz. Al dominar las técnicas de la documentación online serán capaces de construir su propio conocimiento de manera autónoma, una habilidad que les resultará útil durante toda su vida. La actividad consiste en buscar información en familia. Como padres y madres es nuestra responsabilidad enseñar a nuestros/as hijos/as el funcionamiento de los dispositivos electrónicos como herramientas de búsqueda de información. Buscar información en familia acerca de un tema es una idea muy conveniente para enseñar a los y las jóvenes que la información que se obtiene de la Red no siempre tiene por qué ser fiable o acertada. Se debe hacer especial hincapié en desarrollar la visión crítica de los y las jóvenes para detectar contenido publicitario y promocional entre los resultados. Para que esta actividad resulte divertida se invita a que, tras conocer las señales que nos van a ayudar a identificar las fuentes fiables de información disponibles en la Red, cada miembro de la familia busque información sobre un tema y plantee una pregunta al respecto para que los demás miembros intenten acertarla a modo de concurso.

¿Qué podemos conseguir?

1. Incrementar la confianza y la cercanía entre progenitores e hijos/as.
2. Crear un espacio compartido de aprendizaje y disfrute durante la búsqueda.
3. Proyectar como personas adultas que no estamos en desacuerdo con el uso de las nuevas tecnologías para la búsqueda de información. 4. Acompañar a los y las adolescentes en el descubrimiento de las nuevas tecnologías, protegiéndolos a su vez de las amenazas que se encuentran en la red.
5. Ampliar el conocimiento sobre cultura general.

Materiales y recursos

Materiales y recursos Para esta actividad solo será necesario un ordenador o dispositivo tecnológico con acceso a internet y mobiliario cómodo con el que todos los miembros de la familia puedan adquirir una postura adecuada durante la búsqueda. También sería conveniente disponer de un bloc de notas para anotar las preguntas que se van a proponer a los familiares que estén participando en esta actividad.

¿Cómo lo hacemos?

Para que el desarrollo de esta actividad resulte sencillo se recomienda estructurarlo en dos partes:

  • La primera parte de la actividad consiste en decidir en familia un tema sobre el que buscar información por internet. Puede ser un tema propuesto en el aula escolar como tarea, o un tema que esté de actualidad. También podemos decidir en familia el buscador que vamos a utilizar (por ejemplo, decidir entre Google, Mozzila, Bing…). Una vez realizada la búsqueda aparecerán un gran número de resultados relacionados de diferentes enlaces (como, por ejemplo, Wikipedia, blogs, webs institucionales, webs de entidades privadas, publicidad, etc.). Para seleccionar los más adecuados, podemos observar quién es el autor del texto, cuál es el propósito de la información que aporta y desde qué fuente se expresa. De manera paralela a la lectura podemos ir seleccionando los apartados del texto más relevantes y pegarlos en un documento en blanco. Este último paso nos permitirá comparar las ideas principales de todos los resultados para llegar a una conclusión general de la búsqueda que hemos realizado.
  • En la segunda parte de la actividad, tras asentar las bases de cómo realizar una búsqueda por la Red, se pretende que cada miembro busque información acerca de un tema de su preferencia o datos que les resulten interesantes, y plantee preguntas al respecto (por ejemplo, adivinar un personaje famoso, un animal, una película, la fecha de algún acontecimiento importante, etc.) para que el resto de familiares intenten acertarlas.

¿Qué dificultades podemos encontrar?

La principal dificultad que podemos encontrar en la realización de esta actividad es la falta de motivación por parte de los y las adolescentes por participar con los progenitores en actividades online. Una forma de conseguir que esta actividad tenga acogida es que como padres y madres solicitamos ayuda a nuestros/as hijos/as para que nos enseñen a realizar búsquedas a través de la Red. De esta manera, podemos conseguir que ellos/as se sientan motores de esta actividad. También se puede conseguir mayor acogida si se “premia” al que mayor acierto consiga en la ronda de preguntas, como por ejemplo, eligiendo el postre o la película que veréis el fin de semana.

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