Análisis Trimestral del mercado de trabajo español desde una perspectiva de familia (EPA)

3er trimestre 2022

En este documento se presenta un informe del 3er Trimestre 2022 de la situación del mercado de trabajo español, basado en los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del Instituto Nacional de Estadística, desde una perspectiva de familia.

Los datos del tercer trimestre presentan una evolución del mercado de trabajo positiva en cuanto al nivel de actividad y ocupación registrados, pero preocupante en cuanto a la evolución del número de parados, que ha aumentado a pesar de ser este trimestre bueno en términos de desempleo.


Este proyecto nace fruto de la colaboración continua que Acción Familiar y el Grupo de Investigación “Políticas de Familia” de la Universidad Complutense de Madrid vienen desarrollando desde 2004.

Antonio Jesús Sánchez Fuentes 

Instituto Complutense de Estudios Internacionales (ICEI-UCM) & GEN-Uvigo
Director del Grupo de Investigación “Políticas de Familia de la U. Complutense de Madrid.

EPA 3er Trimestre 2022
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1. Los datos del tercer trimestre de 2022 de la Encuesta de Población Activa (EPA) presentan una evolución reciente del mercado de trabajo positiva en cuanto al nivel de actividad y ocupación registrados pero preocupante en cuanto a la evolución del número de parados, que ha aumentado a pesar de ser este trimestre bueno en términos de desempleo.

2. Al mismo tiempo, se constata la relevancia de colectivos vulnerables que enfrentan dificultades que se pueden cronificar, como el paro de larga duración, la temporalidad o la jornada a tiempo parcial no deseada. Incluirlos en la normalización tras la pandemia no es sólo una cuestión de equidad sino, también, imprescindible para aprovechar el capital humano disponible y garantizar mejoras globales del bienestar conjunto de la sociedad.

3. Así, la tasa de participación se sitúa en 64.2% para hombres y 53.8% para las mujeres. En cuanto al empleo, el 57.3% de los hombres en edad de trabajar están ocupados, por el 46.8% de las mujeres. Finalmente, el paro registrado es de 10.7% para hombres y 14.8% para mujeres, confirmando la peor posición relativa de éstas en el mercado de trabajo.

4. Respecto al trimestre anterior, sube el de parados (+2.1%) y el de personas empleadas (0.4%). Con respecto al mismo trimestre del año anterior, se registra un aumento de los inactivos (+2.5%), de los ocupados (+2.6%), y un descenso del 12.8% en el número de personas desempleadas., indicando que este trimestre se ha seguido consolidando la recuperación de un nivel de actividad económica más cercano al previo a la pandemia.

5. Para el trimestre de referencia, el colectivo de activos potenciales ha registrado un importante aumento respecto al trimestre anterior (19%) pero con una importante reducción respecto al año anterior (16.2%), indicando que si bien la situación ha emporado en los últimos datos se continúa normalizando en gran parte todas las situaciones vinculadas a medidas implementadas de carácter temporal/provisional por el impacto de la pandemia sanitaria.

6. El número de hogares con todos sus miembros activos parados ha disminuido en el último trimestre (-1.3%), con un importante descenso respecto al último año (-12.9%), situándose en 977,400 hogares. A pesar de esta mejora de las cifras, muestra una realidad tan dura que puede tener consecuencias importantes tanto en el corto plazo como el medio/largo plazo, por el riesgo de exclusión social que propicia.

7. En este sentido, la ausencia de ingresos se sitúa en 554,600 hogares (con un descenso del 3.5% en el último trimestre y del 10.9% respecto al año pasado), lo que es otra señal de la progresiva recuperación de la actividad económica. Además, en el 20% de estos hogares conviven menores de edad, con lo que las implicaciones a corto y largo plazo que se acumulan para su desarrollo.

8. Respecto al paro de larga duración, la temporalidad y el trabajo a tiempo parcial han sufrido importantes cambios este trimestre (-9.4%, -5.2% y -7%, respectivamente), Este patrón es compatible con la fase de consolidación de empleos más vulnerables creados en las primeras fases de la recuperación de la actividad económica.

9. Según los datos recién publicados, uno de cada dos trabajadores a tiempo parcial lo hace porque no encuentran uno a tiempo completo, y uno de cada seis lo hace para atender obligaciones personales y familiares. En cuanto a los cuidados de familiares dependientes, son las mujeres jóvenes y adultas las que sufren una brecha mayor, coincidiendo con la edad fértil y la tenencia de sus hijos.

10. Los datos publicados vienen confirmando, trimestre a trimestre, que la tenencia de hijos es un factor diferencial en las tasas de participación, paro, empleo y paro registradas. Así, mientras que las tasas de los hombres y mujeres sin hijos son similares, la de los padres y madres muestran una dispersión mucho más significativa en el tramo fértil de las mujeres (ellas sufren una penalización mientras que para ellos observamos tasas más favorables, exacerbando la brecha hasta más allá de los 10 pp).

11. Los últimos datos publicados incluyen señales positivas de recuperación de la actividad tras la pandemia pero también señales que apuntan a que las incertidumbres económicas existentes pueden terminar impactando en nuestro mercado de trabajo, lo que nos fuerza a estar atentos a los colectivos más vulnerables que viven dificultades de acceso (activos potenciales, parados/as de larga duración) y/o permanencia en condiciones estables (temporalidad y/o jornada parcial) en nuestro mercado de trabajo, lo que nos obliga a ser cautelosos respecto al futuro próximo.

12. Dado que la realidad que enfrentan los colectivos aquí analizados puede ser muy diferente, parece conveniente considerar las circunstancias personales y familiares específicas de los colectivos afectados para intentar anticipar mejor las distintas derivas que puedan ocasionar políticas laborales universales que no incorporan de forma adecuada estos factores.

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